Hoy nos han llegado nuevas imágenes tomadas desde solo 385 kilómetros de altitud. La sonda Dawn ya está en la órbita más cercana a la superficie de su misión al planeta enano, desde allí nos muestra la belleza y el brillo de varios cráteres.
El primero que vemos es el cráter Haulani, de unos 34 kilómetros de diámetro, con evidentes muestras de deslizamientos de terreno desde el borde de su cráter. Materiales lisos y una cumbre central destacan en la superficie del interior del cráter. Otro aspecto destacado son las líneas de color azulado que nos hablan de material eyectado tras el impacto, un material que parece no ser muy antiguo.
El cráter Haulani podría ser un ejemplo de un impacto reciente en la superficie de Ceres. La ausencia de otros cráteres de impacto en su interior es una pista importante para determinar su juventud. Además llama la atención la naturaleza poligonal del cráter, lo que puede hacer sugerir que existe (o existió) algún tipo de falla en el subsuelo.
Luego nos encontramos con el maravilloso cráter Oxo, solo superado en brillo por el famoso cráter Occator (el de las manchas brillantes). Las pendientes de las paredes del cráter son extremadamente acusadas, y en ellas existe material que ha vuelto a caer sobre la superficie después del impacto.
En el interior de Oxo se han encontrado trazas de minerales totalmente diferentes a todo lo que se ha visto en el resto del planeta enano, algo que se está estudiando con detenimiento desde el control de la misión.
Dawn va a continuar desvelándonos los secretos de Ceres durante más tiempo de el esperado, se ha ahorrado combustible como para alargar la misión un poco más, y eso son muy buenas noticias.
Fuente: Nasa news
Pd: ustedes sabrán perdonar la falta de posts de los últimos días.Solo problemas de salud.....
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JÚPITER, un laboratorio para el estudio de exoplanetas.
JUPITER La revista científica Astrophysical Journal Letters publica un estudio liderado por investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) del que, a su vez, se ha hecho eco la revista Nature . En él se presenta al planeta Júpiter como un laboratorio ideal para la investigación de exoplanetas similares. Júpiter, el mayor planeta del Sistema Solar, cuenta con grandes satélites a su alrededor. En el estudio se ha utilizado al mayor de los satélites (y el mayor del Sistema Solar), Ganímedes, como espejo para analizar la atmósfera del planeta. Las observaciones se realizaron durante un eclipse de Ganímedes y permitieron observar Júpiter como si fuera un exoplaneta en tránsito. Su espectro de transmisión revela las huellas de una fuerte reducción de su luminosidad debido a la presencia de nubes (aerosoles) y brumas en la atmósfera de Júpiter, así como una fuerte absorción características del metano (CH4) y, lo más sorprendente, cristales de hielo ...



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